martes, 27 de marzo de 2007

Creando un demonio: Kevin Carter

Leo en un blog de Clarín, en relación con la famosa foto de Kevin Carter de una niña sudanesa muriendo de hambre junto a un buitre que espera su muerte que "No pudo soportar la pregunta: ·¿por qué no ayudaste al chico?".
Han pasado 17 años, y se sigue haciendo circular la idea de que el tipo sacó la foto y dejó a la nena morir... Se sabe bien que la foto está tomada en un campo de refugiados, que Carter ahuyentó al buitre, vio que la nena seguía su camino y siguió laburando, aún cuando es cierto que luego se recriminara no haberla ayudado (y que varios colegas sugieran que bien podría haberlo hecho). La niña llegó a recibir la ayuda, si bien no de el, la recibió, según se sabe hoy día, es muy posible que incluso haya sobrevivido. El bien pudo, es cierto, levantarla y llevarla esos metros. Por supuesto, de haberlo hecho no podría haber tomado la fotografía, puesto que a su alrededor todo era niños y adultos hambrientos y buitres y muerte. Ayudar a esta niña en particular lo ponía en la situación de ponerse a ayudar a todos los que tenía alrededor. No me parece tan descabellado que el tipo espantara al buitre, y se dedicara a seguir fotografiando. De hecho, si se discute esto al día de hoy, es porque el tipo sacó la foto, y si se sabe de esta hambruna vergonzosa (ocurrida como ocurren tragedias similares hoy ante la absoluta indiferencia de las potencias que podrían hacer algo al respecto) es porque gente como el le dió al obturador y dejó la ayuda humanitaria para aquellos que, a unos metros de allí, estaban para eso. Volviendo a la foto, según James Nachtwey no era seguro fotografiar fuera de los campos de refugiados, por ende todas estas fotos que uno ve de la hambruna muestran lo que se ve en los campos donde la gente está recibiendo ayuda, o inmediatamente cerca a ellos. Posiblemente eso lo vuelva aún peor, puesto que si esto se ve donde llega la ayuda, cuesta imaginar qué pasa donde no llega. Y la única diferencia entre esta y tantas otras imágenes de hambre y muerte es el buitre, no se ha cuestionado a otros fotógrafos del mismo modo por fotos bastante similares.
No he conseguido mucha info en castellano, pero en los siguientes vínculos se puede encontrar bastante sobre Carter, sobre este episodio en particular, sobre su colega
Ken Oosterbroek, otro de los cuatro miembros del Bang Bang Club muerto en Sudáfrica mientras cubría el apartheid. Lo poco que encontré en castellano levanta la imagen del fotógrafo tomando la foto y abandonando a la niña, supongo que porque el ver esa conducta, lo último en inhumanidad, nos hace más fácil pasar por al lado de la gente pasando hambre y frío durmiendo en la calle de nuestras grandes ciudades, mientras vamos nosotros a hacer nuestro trabajo.
http://www.diazvillanueva.com/2006/03/kevin_carter_si.html
http://www.flatrock.org.nz/topics/odds_and_oddities/ultimate_in_unfair.htm
http://archives.cjr.org/year/94/6/apartheid.asp
http://kevincarterfilm.com/links.html

Un par de días después, encuentro esto, que echa un poco más de luz sobre el asunto:
http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2007/03/19/title_1724

Y más de un año después, caigo en esta nota, que aclara aún mas el panorama.
http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/595/1174777207.html



lunes, 26 de marzo de 2007

El fotógrafo errante

Hace unos años, me regalaron un libro llamado "Diálogo con la fotografía", una serie de reportajes editados por la editorial Gustavo Gili(la misma del post anterior, si, y no, no es que le haga propaganda, es que editan buenos libros, aunque caros...) en donde descubrí un fotógrafo cuya vida y sus opiniones me resultaron fascinantes. Se trata de George Rodger, fotógrafo británico que llegó a la fotografía de casualidad, y se convirtió en uno de los fotorreporteros mas grandes de todos los tiempos. su viaje fotográfico a través de Africa, Medio Oriente, llegando hasta Birmania durante la II Guerra Mundial ameritaría una película. Al terminar la guerra funda con Robert Capa, Henri Cartier-Bresson y David "Chim" Seymour la agencia Magnum. El horror que vio durante la guerra (fue de los primeros fotógrafos, si no el primero, en entrar a un campo de concentración, el de Bergen-Belsen) lo hizo renunciar a volver a fotografiar una guerra. En sus palabras: "No había sabido hasta entonces - apesar de cinco años de guerra - el efecto que la guerra me había provocado, y me dije aquí termino. afortunadamente poco después se acabó la guerra. No había más guerra para fotografiar, y no volví a otra. Lamentablemente, Capa lo hizo". En la foto que acompaña aparece a la derecha de Robert Capa, muerto en 1956 al pisar una mina cubriendo la Guerra de Indochina, antecesora directa de la Guerra de Vietnam.
De su trabajo posterior a la guerra lo más reconocido es su reportaje a la tribu Nuba en Africa, continente que recorrió de punta a punta arriba de su jeep Willys. El libro "Humanidad-inhumanidad, el viaje fotográfico de George Rodger", de Editorial Blume, es caro, pero vale la pena tenerlo, es una lección de fotografía y de humanidad, por un fotógrafo de caracter humilde y perfil bajo que, sin embargo, está entre los grandes de la fotografía.

domingo, 25 de marzo de 2007

Recortar o no recortar...

Fotografía de Charles Piazzi Smyth, Egipto, 1870
Hace poco, en un foro sobre fotografía de naturaleza, se dió una discusión que, como de costumbre en este medio, se tornó por momentos bastante acalorada. La discusión en cuestión giraba alrededor de si estaba bien recortar o no, si era trampa sacar una foto para luego recortarla y recomponer la toma. Con mi debilidad habitual por las discusiones inútiles, participé, preguntándome por supuesto para qué catzo participaba de una discusión en la que no veía mayor sustento que el gusto personal en la mayoría de las opiniones. Hurgando en uno de los libros que agarro a menudo para pasar por arriba de algún capítulo (la "Historia de la Fotografía", de Beaumont Newhall, Editorial Gustavo Gili) , me encuentro con un personaje que no conocía, un tal Charles Piazzi Smyth. Este personaje, nacido en 1819 y muerto en 1900, astrónomo, fue uno de los pioneros de la fotografía, y más específicamente de la fotografía de formato pequeño. Desilusionado por la falta de presupuesto para una expedición que realizara a las pirámides de Egipto en 1869, tuvo que resignarse a cargar una pequeña cámara que usaba placas cuadradas de 1 pulgada de lado (2.54cm), de la cual sistemáticamente sacó ampliaciones de 20x25 de una calidad sobresaliente para la época. Pero lo revolucionario vino por otro lado. Hasta ese momento se usaba la foto como venía, se imprimía el negativo completo. Piazzi Smyth, en un texto que hablaba de la "Fotografía para el hombre pobre" (1870), adoptó un procedimiento que consistía en mirar el negativo cuadrado con una lupa, "decide si la copia en positivo debe adoptar una forma larga, horizontal y rectangular, o bien un ractángulo vertical; si debe incluir de un extremo al otro lo que contiene la placa negativa o si debe ser recortada, con el fin de obtener un mejor equilibrio de luz y de sombra, o una mejor composición de luces y de ángulos [...]", y sigue un párrafo más adelante: "tras estas notas apuntadas junto al microscopio, el hombre pobre inserta su pequeño negativo en una cámara ampliadora, y procede a realizar esas diversas fotos positivas, hasta entonces sólo bocetadas para el arte o la idea científica, y las hace en el tamaño que pueda permitirse" (la bastardilla corre por mi cuenta). Esta idea de la fotografía provocó un enorme debate, que, aunque cueste creerlo, perduró en el tiempo y sigue el día de hoy en la era de la fotografía digital, y, notablemente, genera el mismo tipo de discusiones acaloradas.

sábado, 24 de marzo de 2007

24 de Marzo

Una foto que tomé el año pasado en la última Marcha de la Resistencia. Un pequeño recuerdo a 31 años del golpe de estado.




viernes, 23 de marzo de 2007

Cuestión de suerte...

Robert Capa pasó a la historia (entre otras cosas) como el fotógrafo en captar la muerte de una persona en el exacto momento que ocurría, con su foto del miliciano español recibiendo una bala durante la Guerra Civil Española, una variación certera aunque algo macabra del "momento decisivo" de Cartier-Bresson. El mito alrededor de Capa (en el caso de esa foto acompañado por el tonto debate acerca de su verosimilitud) fue alimentado por el mismo Capa con su filosofía de "si la foto no es buena es porque no estuve lo suficientemente cerca", y es tan grande ese mito como para haber sido el modelo para innumerables actuaciones cinematográficas, la más notable el personaje de John Savage en "Salvador", que busca deliberadamente igualar a Capa y fotografiar el momento de la muerte de una persona. Una simple cuestión de suerte impidió que otra persona ostentara ese título antes que Capa.
Unos cuantos años antes, en 1910, un fotógrafo del World, William Warnecke de Nueva York llegó tarde a cubrir la partida del alcalde William James Gaynor hacia Europa, un trabajo de rutina más para la sección Sociales que para Política. Se disculpó ante el alcalde y le pidió que posara para el. Cuando se disponía a sacarle la foto, un tal James Gallagher se acercó y le di pegó un tiro en la garganta. El alcalde milagrosamente sobrevivió y terminó su mandato, aunque moriría 3 años después por una complicación relacionada con la bala, que quedó alojada en su cuello. De haber muerto ese día y no 3 años después, esta foto tal vez ocuparía el lugar de la de Capa y gozaría del dudoso honor de ser la primer foto en documentar la muerte de una persona, y el hoy desconocido Warnecke hubiera pasado a la historia como el primer fotógrafo en lograr esa foto.



martes, 20 de marzo de 2007

Errores de percepción


Empecé a escribir este texto y me pareció muy naif, por lo que quedó en el Borrador. Total que luego de poner el de Warnecke y su foto fallida, y para no mostrar nada mas que el intento fallido de asesinato de un alcalde y la búsqueda de una foto que, en el fondo, nadie quiere tomar, van un par de fotitos y la historia naif, que por misterios de Blogger salen con la fecha del día en que empecé a escribirlo...
Bordeábamos el Río San Marcos, entrando en la Quebrada del mismo, cuando en uno de los habituales cruces del río, al vadearlo, llegando a la otra orilla vemos una hermosa oruga y un caballito del diablo en la misma piedra.
Era una casualidad para aprovechar, los ojos rojos del caballito del diablo, el rojo de la oruga, contra el verde del agua con algas, ¡hora de hacer algo de macro! La luz no era muy linda, pero con la ayuda del flash fuera de cámara se pudo remediar. Lo único que no ayudó, y con lo que no había nada que hacer, fue el viento, que hizo que el caballito del diablo saliera inclinado. Luego me dediqué un rato a la oruga, que daba vueltas a la piedra una y otra vez, bajando hasta el agua. Me recordaba a las palomas cuando tratan de tomar agua de una pileta, y dan vueltas y vueltas como si el nivel del agua en algún lugar fuera a ser milagrosamente más alto. Volviendo a la oruga, me gustó mucho la foto que sigue, en la cual parece mirar su reflejo en el agua.

Ahora bien, pensamos que la oruga se acercaba al agua con la intención de tomarse un traguito, pues al fin de cuentas, con el calor que hacía, es lo que nosotros hubiéramos seguramente hecho de ser orugas. Así, luego de sacarles unas fotos a ambos bichos, seguimos camino. La tarde fue generosa, y nos deparó abundantes jotes, martines pescadores (que si bien no pude fotografiar fueron un lindo espectáculo), unos birros cazando mariposas en vuelo, incluso un cóndor. Pasadas unas horas emprendimos el regreso. Al llegar al lugar donde habíamos visto la oruga, vemos que la pobre seguía dando vueltas a la piedra. Claro está, no quería tomar agua, quería salir de esa piedra a la cual no se cómo habría llegado, cosa que finalmente logró con mi ayuda. Un poco más de observación de mi parte y el bicho hubiera salido unas horas antes de su pequeño islote. Notablemente, si bien la mayoría de los insectos que vimos aparecían por centenares, ésta es la única oruga de este tipo que vimos en toda la semana, vaya a saber uno por qué. Capaz que simplemente quedó rezagada en la piedra mientras las demás se iban. :-)

Menú del día - Hoy: Garza

La clásica "foto-casualidad", resultante del hecho de que los pájaros, la gran mayoría de las veces, están muy lejos o muy cerca, rara vez donde uno quisiera que estén. Estaba intentando fotografiar dos chiflones que estaban muy lejos, cuando se posó esta garza, muy cerca, le saqué un par de fotos, y finalmente, pasado un rato, decidió volar. La suerte existe, pero necesita algo de ayuda, y en este caso llegué a hacer buen foco, y salió esta foto, con la garza levantando vuelo, en una composición inusual. Quedé muy contento con ella.
De todos modos, cuando me pongo muy contento con una foto de pájaros, me doy un paseo por la página de Bob Steele o la galería en Photo Net de Vezon Thierry como para entrar en perspectiva. :-)


Nikon D70, AI Nikkor 400mm f/3.5 ED + TC301, trípode Manfrotto 190



lunes, 19 de marzo de 2007

Babas del Diablo


Durante lo que resta de marzo y todo el mes de abril, una muy buena amiga y mejor fotógrafa (y viceversa), Nilce Silvina Enrietti, expone su trabajo en la Administración de Parques Nacionales, Santa Fe 690, Capital Federal, de 10 a 18 hs.
No es muy común encontrar una intención artística en la fotografía de naturaleza, a menudo uno sólo la encuentra en publicaciones extranjeras, o demasiado teñida de una estética "for export", llena de paisajes de Cataratas, el Glaciar Perito Moreno, gauchos a caballo contra el sol del atardecer en la Pampa inconmesurable.
No. Ya desde el texto que acompaña el anuncio de la muestra en su sitio, Nilce nos deja en claro que se trata de una propuesta diferente: "Tolerancia y convivencia con lo diferente: tema principal de esta muestra. Enrietti propone desde la edición y la forma un espacio propicio para reflexionar a cerca de la incontenible y exclusiva característica humana de matar por antipatía estética."
Matar por antipatía estética. Ejerciendo mi innata tendencia a la digresión, no puedo dejar de relacionar esa frase en particular, y la idea de la muestra en general, con un par de notas aparecidas en la National Geographic de marzo, sobre la matanza de elefantes por el marfil y el difícil panorama que enfrenta la supervivencia de los tiburones.
Dije que la propuesta suena diferente a lo que uno está habituado en una muestra de fotografía de naturaleza, y la clave de esa diferencia, a mis ojos, está en la frase "tolerancia y convivencia con lo diferente". Esa misma frase podría encontrarse en una muestra sobre las guerras étnicas, sobre la realidad de los marginados, sobre las migraciones forzadas, sobre tantas cosas pero rara vez en una muestra de fotografía de naturaleza, y esa es la diferencia: ese planteo va al fondo del asunto, no se circunscribe a la problemática de la naturaleza, es universal. Personalmente me ocurre que me aburre la estética de stock de la fotografía de naturaleza en general, y de
las muestras de fotografía de naturaleza estilo "salven a las ballenas" que nos proponen la postura heroica de "salvadores de la naturaleza" (postura heroica para la cual dependemos de la existencia de los "destructores de la naturaleza"). Desde el afiche, somos parte de la muestra, estamos ahí junto a los bichos, no somos los salvadores de la naturaleza, somos parte de ella, ni mas ni menos que esa rana, ese mono, ese puma o esa víbora que acompañan nuestra cara sonriente en el afiche.

domingo, 18 de marzo de 2007

El monolito del Tequila

Por más que uno intenta dar con una, hay cosas que se resisten a tener una explicación lógica, o, cuando menos, convincente. Llevo dos años visitando el barrio donde vive mi suegra. Bajamos prácticamente siempre en la misma parada. No sólo porque es la parada que corresponde, puesto que nos gusta caminar y bien podríamos seguir una parada mas y de paso cañazo clavarnos un helado. No, el motivo por el cual siempre pasamos por esa cuadra llena de casas típicamente tanas con sus paredes con laja, jardines llenos de flores y la casa para los hijos en la planta alta, el motivo, decía, es lo que mi novia bautizó el "monolito del Tequila" (ver 4ª temporada del Superagente 86), un árbol que, vaya a saber uno para qué, lleva al menos estos dos años cubierto por maderas cuyo sentido se nos escapa. Esta foto, tomada con un teléfono celular (para los curiosos, un Sony Ericsson k300a), data de hace más de un año, y la estructura, lógicamente, ha crecido. Seguimos bajando en esa parada, miramos disimuladamente y nada, nada en esas hojas que se ven en la sombra nos da una pista de por qué alguien querría tener este monstruo en su vereda.



Notas en NeF

Vínculos a mis artículos y mini-reportajes en Naturaleza en Foco, donde hay online una veintena de notas referidas a la fotografía de naturaleza, Photoshop, y demás. Estas notas se distribuyen en un newsletter mensual que venimos sacando desde noviembre de 2006. Para abril se viene el mini-reportaje a Bob Steele, un monstruo de la fotografía de aves, notas sobre Photoshop, la segunda parte de Fotografía de naturaleza para pobres, y mas, así que los interesados, atenti.

sábado, 17 de marzo de 2007

Bienvenida

La idea de este blog es la de complementar mi sitio de fotografía, y, claro está, discutir y comentar sobre fotografía. E irme (nos) por las ramas, por supuesto.
Largo con una fotito de las vacaciones en San Marcos Sierras, un paisaje que personalmente me gusta mucho.

Nikon D200, AF Tokina 19-35 f/3.5-4.5 D, 1/90 en f/8, iso 400, polarizador circular

Endogamia cultural

  O, "de cómo me pudrí de los foros de Internet y empecé a pensar que sirven para poco y nada" ¿Quién no leyó alguna vez que los ...