lunes, 14 de enero de 2008

¡Ranas!




Cuando todo mi equipo se reducía a una cámara con un flash, un 28-105 y un 50, la quinta que tienen mis viejos estaba llena de ranitas que habitaban en la glisina y saltaban a las paredes y ventanas. Para cuando tenía un macro y un sistema de iluminación decente, las ranitas dejaron de aparecer. Este fin de semana, en Villa Paranacito, Entre Ríos, me pude dar el gusto de fotografiar estos hermosos bichos.

lunes, 7 de enero de 2008

Aves en los Lagos de Palermo




Este sábado por la tarde fuimos con un grupo de amigos a sacar fotos a los lagos de Palermo. La consigna era: ¡pedalón y aves!, y luego de dejar caer (un poco, puesto que el cambio horario no ayuda) el sol, encaramos para el puesto de alquiler de botes, y cambiamos de opinión: nada de pedalón, mejor un bote a remos. Así que Diego Piacenza y Luly Escalante en un bote y Hernán Peyras y yo en otro encaramos, luego de oblar la suma correspondiente ($50 por una hora cada bote, para el que le interese saberlo, la fracción mínima es 1/2 hora), hacia los islotes, en donde nos hicimos un rápido festival de fotos que no se pueden sacar desde la costa, ni cuando uno se acerca caminando. Por un extraño fenómeno, las aves no nos ven como amenaza si venimos en un bote, pero si si lo hacemos caminando...
Así que bien, no hace falta irse lejos para poder sacar fotos de aves, o al menos para despuntar el vicio y volver con un par de buenas imágenes.

viernes, 4 de enero de 2008

Viejas fotos de viejos viajes II


El Castillo de Praga, 1998. Perdido en el negro de la escalera que da a la puerta al fondo de este gran salón había un fotógrafo con una Hasselblad y trípode que me dió algo de envidia. Compramos un librito sobre el castillo, y adentro encontré una foto igual a esta. Había una visita guiada en la cual escuchamos la historia de unos traidores a la corona que fueron arrojados por una ventana, dando origen al término "defenestrar". Siempre con la fiel Pentax y el 35, para este viaje creo que conseguí fuji de 400, pero no estoy del todo seguro.



La Torre de Londres, diciembre de 1994. Los ingleses son especialistas en confundirnos, así como uno ve Gloucester y ellos pronuncian "gloster", uno va pensando encontrar una Torre y resulta que es tremenda construcción con unas cuantas torres, almenas, una plaza, mazmorras subterráneas, y si mi memoria no falla el Museo de la Tortura, una magnífica manera de descubrir que el ser humano ya era una bosta muchos años atrás. Por suerte Londres tiene museos y lugares hermosos que también muestran que siempre hubo alguna gente interesada en otras cosas que el poder, como para compensar, aunque a juzgar por la comida, su pasiòn por la tortura sigue intacta. :-)



Santiago de Compostela, 1995. Vista de la Catedral. Como no podía ser de otro modo, llovió, garuó, tuve que desarrollar branquias para respirar ese aire húmedo... Estuve apenas dos días, caminé por el casco antiguo, posiblemente la mayor concentración de iglesias en tan pequeño espacio de toda Europa. la Catedral es hermosa, y su construcción fue tan larga que uno encuentra algún vestigio del románico todavía.



Evora, Portugal, 2001. "Nosotros, los huesos que aquí estamos, por los tuyos esperamos" reza la entrada a la Capela dos Ossos en Evora (en Faro vi otra, por lo que supongo que debía ser práctica corriente y habrán mas por allí). Por algún motivo, no resulta tan macabro como cuando uno lo cuenta, y se ve hasta estéticamente agradable el conjunto.
Nikon F601, AF Nikkor 50mm f/1.8, un toque de flash con el de la cámara, Kodak ProImage 100.


Firenze, 1998, el Arno. Firenze es de aquellos lugares en los cuales hay que esmerarse especialmente para no conseguir alguna que otra buena foto. El escaneo no le hace honor a las hermosas tonalidades de ese atardecer, pero bueno, es lo que hay. Con la vieja Pentax SV y el Takumar 35mm f/3.5

Viejas fotos de viejos viajes I


Budapest, 1995. El Bastión de los Pescadores reflejado en el Hilton. Las construcciones modernas en barrios viejos, a veces, funcionan. El Hilton, con sus vidrios espejados y algunos detalles de diseño que acompañan la forma del Bastión de los Pescadores, lejos de molestar, a mis ojos realza las formas de las viejas construcciones que lo rodean. Acá, la luz del atardecer hace maravillas. Foto tomada con mi vieja Pentax SV y el Takumar 135mm f/3.5, Kodak EktaPress 400, escaneado de la copia.


Venecia, 1998. Entrando al Barrio Judío, me crucé con esta imagen típica, que no por trillada uno puede dejar de fotografiar. Tomada también con la Pentax, pero en este caso son mi objetivo normal en esa época, un Takumar 35mm f/3.5, Kodak EktaPress 400, calculo, que, recuerdo, se me acabó el stock estando en Venecia, y tuve que comprar el que pudiera por allí, y sólo conseguí rollo Scotch que, milagrosamente, resultó prácticamente igual que los de marca...

Hace poco, chusmeando el Flickr de ©iv4n4, me encontré con una foto de Lisboa similar a una que saqué yo. Esa lamentablemente no la tengo escaneada (me resulta divertido ver "la misma" foto tomada por diferentes personas), pero encontré otra foto tomada desde el mismo ángulo, en este caso de Paris, la Torre Eiffel. Esta es de 1995, y aparentemente podaron ese árbol. Pentax SV, Takumar 35mm f/3.5, Kodak EktaPress 400.


Mismo viaje, enero de 1995, dentro de la Catedral de Saint Giles, en Edinburgo, Escocia. Cosa rara, tengo tanta debilidad por las catedrales como aversión por la iglesia, y estaba fotografiando la impresionante arquitectura gótica de esta catedral cuando en la penumbra vi aparecer al cura éste, vestido de blanco, que me regaló una foto que me encanta, pues la figura ayuda a dar una dimensión clara del tamaño de la Catedral. Mismo equipo que la foto anterior.

En enero de 2001, meses antes de que por acá se fuera todo al tacho, viajé a España y Portugal. En Lisboa encontré la Iglesia de Carmo, sin techo después del gran terremoto. Ya con la Nikon F601 que tantas satisfacciones me dió, Tokina 28-105mm f/3.5-4.5 y Kodak ProImage 100.

Endogamia cultural

  O, "de cómo me pudrí de los foros de Internet y empecé a pensar que sirven para poco y nada" ¿Quién no leyó alguna vez que los ...